Ir al contenido principal

Cartas de Amor


Alguna vez leí que para romper es necesario guardar un "restito" de amor. Quizás hablamos de una mínima parte, de ese algo inmenso que nos asalta en los primeros encuentros. Tal vez, un resto de la pasión que se desborda entre las sábanas sobre nuestros cuerpos. Un poco de la dulce miel de los primeros besos o la ternura de tu mano en mi mano en el sofá, en el paseo diario, en el mínimo instante de calmar el dolor ante lo cotidiano.

Debe haber algún rincón en las entrañas, donde derramar gota a gota el rumor de las horas contigo, el tiempo del recuerdo en cada espera o la mirada de amor que me acompaña, desde la primera vez que nos vimos.

No, no esta en mi cabeza romper nada, pero guardo precavida los recuerdos, que habitan en el alma enamorada, por si alguna vez la llama no es la misma y tengo que avivar toda esta lumbre. La misma que hoy calienta nuestros huesos y nos caldea el alma.


Carmen Martagón © 

Comentarios

  1. Hermosas palabras que describen los sueños Y sentimientos del corazón

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué hermosura de texto! ¡Cuánta ternura prodigan tus letras! Enhorabuena por ese sentir y también por saberlo expresar tan bonito.
    Un abrazo a dos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CANELA EN RAMA

"Canelita en rama eres mi niña bonita..".  Aquella tarde le vino a la memoria esa frase tan escuchada cuando pequeña. Estaba preparando un arroz con leche para sus nietos y había puesto los ingredientes sobre la mesa. El limón para echar la corteza en la leche, la canela en rama y el azúcar... De pequeña no sabia que significaba aquella frase que su abuela le decía, cada vez que preparaba arroz con leche o torrijas y usaba la canela como ingrediente. Ella siempre quería ser quien alcanzara, en la alacena de la cocina de su abuela, el bote de cerámica donde se guardaba la canela en rama. Para hacerlo se subía en la silla verde lacada, con finas patas de aluminio que parecía iban a romperse al sentarse, y se empinaba para llegar a él, siempre bajo la atenta mirada de la abuela. Cuando conseguía abrir el bote le pasaba las ramas de canela y su abuela repetía la frase acariciando su mejilla. - ¿ Qué significa eres canelita en rama mamá?.- Preguntó un día a ...

Pertenencia

Nada nos pertenece,  ni en la vida, ni en la muerte.  Somos efímeros: gota de agua,  flor cortada,  hierba de otoño,  hojas caducas,  viento del este.  Nos han prestado este tiempo indefinido,  no sabemos cómo ni #por qué, ni sabemos cuánto ni cuándo,  y nos pasamos las horas, los minutos, los segundos: airadas, ansiosos, expectantes,  somnolientas, celosos, aburridas,  impacientes, violentos, recelosas…  se nos pasan los instantes sin poder respirar o inhalando a contratiempo.  Nada nos pertenece, ni nuestra propia existencia,  estamos aquí  viviendo ausentes,  olvidando esas pequeñas cosas  que deberían importarnos de verdad.  Carmen Martagón 

RECUPERAR LOS DÍAS

Escribo para espantar a los fantasmas, para luchar contra los miedos que acechan el futuro; escribo para traer luz en los días de sombras, como forma de olvidar el dolor y guardar el pasado en el cajón de lo vivido.  Escribo por cada una de las horas que he desperdiciado, para recuperar los días de algún mes favorito y desquitarme así de los fracasos y errores,  del mal humor que acecha en cualquier esquina, me envuelve, y me transforma en un ser que desconozco.  Escribo para ocupar los escasos segundos restantes de mi tiempo, los huecos que el desaliento deja en el costado, quizás para ofrecer a los míos un trocito de mí, apenas unos gramos del roce de esta piel que ya no reconozco.  Escribo para no dormir el sueño de los justos, para no avivar las injusticias, para poner en palabras lo que siento y evitar que se pudra el sentir, en un rincón de mi memoria.  Escribo para despertar al amor, a la pasión, al desaliento, al pobre, al estudiante, al exiliado, a la m...