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RECUPERAR LOS DÍAS

Escribo para espantar a los fantasmas,

para luchar contra los miedos que acechan el futuro;

escribo para traer luz en los días de sombras,

como forma de olvidar el dolor

y guardar el pasado en el cajón de lo vivido. 


Escribo por cada una de las horas que he desperdiciado,

para recuperar los días de algún mes favorito

y desquitarme así de los fracasos y errores, 

del mal humor que acecha en cualquier esquina,

me envuelve,

y me transforma en un ser que desconozco. 


Escribo para ocupar los escasos segundos restantes de mi tiempo,

los huecos que el desaliento deja en el costado,

quizás para ofrecer a los míos un trocito de mí,

apenas unos gramos del roce de esta piel

que ya no reconozco. 


Escribo para no dormir el sueño de los justos,

para no avivar las injusticias,

para poner en palabras lo que siento

y evitar que se pudra el sentir, en un rincón de mi memoria. 

Escribo para despertar al amor, a la pasión, al desaliento,

al pobre, al estudiante, al exiliado,

a la mujer que me hace diferente,

y me obliga a recordar que sigo viva,

tratando de espantar a los fantasmas. 


Carmen Martagón Enrique ©

Foto: Rocío Escudero Alfonso ©

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