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No me robes la vida...


No me robes la risa de niña,
los pasos de madre,
la sombra del alma...
No me robes los sueños amados,
la luna en el pelo
la vida, la calma... 

Déjame que esta noche te extrañe 
sentada en la nada de este viejo banco...
déjame que ilumine mi vida 
la vieja farola que quedó encendida...

Déjame sentir de madrugada
el frío relente de la noche oscura
deja que sienta aquí dentro del pecho
la sombra inocente que quedó dormida. 

Déjame vivir con mis pesares,
con mi lado malo que a veces odiabas,
déjame, que esta noche lo malo
se irá para siempre sanando mi alma...  

No me robes los blancos recuerdos,
los colores nuevos, las viejas batallas,
no me robes el nombre más dulce
la tierna mirada, las blancas caricias...

Me quedaré sentadita y tranquila
que cruja conmigo la vieja madera...
este banco y su viejo recuerdo
guardarán mi vida que ya no te espera... 

Carmen Martagón ©

Comentarios

  1. Hermoso Carmen y con toda la fuerza que tienen tus versos. "Guardará mi vida que ya no te espera...". ¿Como decir más en menos palabras?

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