... hasta el sol alivia las heridas, las que dejan en el alma las ausencias, las que reabre el recuerdo del ausente, las que se quedan para siempre, a pesar del tiempo...
Dejaré mi puerta abierta...
a la luz del sol de Octubre
al calorcito que inunda la sierra
a ese color que llega del Otoño.
a la luz del sol de Octubre
al calorcito que inunda la sierra
a ese color que llega del Otoño.
Dejaré mi puerta abierta...
y esperaré paciente tu regreso,
me sentaré a soñar con otros tiempos
llenaré de colores las tinieblas.
y esperaré paciente tu regreso,
me sentaré a soñar con otros tiempos
llenaré de colores las tinieblas.
Dejaré mi puerta abierta...
y a media tarde, mientras la vida sestea,
releeré nuestro poema favorito
y llenaré de versos mis recuerdos.
y a media tarde, mientras la vida sestea,
releeré nuestro poema favorito
y llenaré de versos mis recuerdos.
Recordaré tu forma de llamarme,
tu voz y el sonido de tus besos
recordaré... que no quise recordarte
porque el dolor fue más fuerte que el miedo.
tu voz y el sonido de tus besos
recordaré... que no quise recordarte
porque el dolor fue más fuerte que el miedo.
Cuando la noche inunde nuestra plaza
cerraré mi puerta más triste y vacía
y esperando el calor de la mañana,
con los rayos del sol que me acompañan,
cerraré mi puerta más triste y vacía
y esperando el calor de la mañana,
con los rayos del sol que me acompañan,
la abriré, un día más, a la vida.
Texto y foto: Carmen Martagón ©

Precioso poema..
ResponderEliminarGracias amiga!!! Besitos
ResponderEliminar