Ir al contenido principal

Heredé...

Heredé...

Heredé de la tierra más dura
el coraje "pa" cantarle a mi gente,
una herencia sin riquezas ni cunas,
que se viste del compás y la luna
y se envuelve con la magia del duende...

Heredé de los rancios cantares
el saber "pa" arrancarme un quejío,
porque canto y se pierde mi cante
como el llanto...
que se duerme en el alma
y se pierde en la corriente del río.

Heredé de la tierra vecina
el sentir del "Fado" más profundo,
una herencia de pasión y locura
que se viste de melancolía
y se envuelve en el fuego más puro.

Heredé de sus valles y montes
el color de las frutas doradas
y a mi cante lo baña la tierra
con las notas de su triste destino
y el sabor generoso del vino,
que se sirve en oscuras tabernas.

Heredé del azul de sus aguas
el sabor más salobre del llanto,
un cantar que te congela el alma
o te envuelve con el más tierno abrazo...

A mi tierra, sus cantes profundos y a la tierra de mis antepasados y sus fados....

Carmen Martagón  © 

Comentarios

  1. Una herencia muy bonita, pero también tienes una preciosa que ya conozco muy bien y me tiene encandilada Carmen.
    La herencia de tus aladas letras que nos llevan a los cuentos, relatos, poemas y un.mundo mágico lleno de lindas fantasías y grandes emociones.

    Un abrazo amiga, con toda la alegría de la noticia tan maravillosa que hoy nos has dado y que tan justamente te mereces reina.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CANELA EN RAMA

"Canelita en rama eres mi niña bonita..".  Aquella tarde le vino a la memoria esa frase tan escuchada cuando pequeña. Estaba preparando un arroz con leche para sus nietos y había puesto los ingredientes sobre la mesa. El limón para echar la corteza en la leche, la canela en rama y el azúcar... De pequeña no sabia que significaba aquella frase que su abuela le decía, cada vez que preparaba arroz con leche o torrijas y usaba la canela como ingrediente. Ella siempre quería ser quien alcanzara, en la alacena de la cocina de su abuela, el bote de cerámica donde se guardaba la canela en rama. Para hacerlo se subía en la silla verde lacada, con finas patas de aluminio que parecía iban a romperse al sentarse, y se empinaba para llegar a él, siempre bajo la atenta mirada de la abuela. Cuando conseguía abrir el bote le pasaba las ramas de canela y su abuela repetía la frase acariciando su mejilla. - ¿ Qué significa eres canelita en rama mamá?.- Preguntó un día a ...

Pertenencia

Nada nos pertenece,  ni en la vida, ni en la muerte.  Somos efímeros: gota de agua,  flor cortada,  hierba de otoño,  hojas caducas,  viento del este.  Nos han prestado este tiempo indefinido,  no sabemos cómo ni #por qué, ni sabemos cuánto ni cuándo,  y nos pasamos las horas, los minutos, los segundos: airadas, ansiosos, expectantes,  somnolientas, celosos, aburridas,  impacientes, violentos, recelosas…  se nos pasan los instantes sin poder respirar o inhalando a contratiempo.  Nada nos pertenece, ni nuestra propia existencia,  estamos aquí  viviendo ausentes,  olvidando esas pequeñas cosas  que deberían importarnos de verdad.  Carmen Martagón 

RECUPERAR LOS DÍAS

Escribo para espantar a los fantasmas, para luchar contra los miedos que acechan el futuro; escribo para traer luz en los días de sombras, como forma de olvidar el dolor y guardar el pasado en el cajón de lo vivido.  Escribo por cada una de las horas que he desperdiciado, para recuperar los días de algún mes favorito y desquitarme así de los fracasos y errores,  del mal humor que acecha en cualquier esquina, me envuelve, y me transforma en un ser que desconozco.  Escribo para ocupar los escasos segundos restantes de mi tiempo, los huecos que el desaliento deja en el costado, quizás para ofrecer a los míos un trocito de mí, apenas unos gramos del roce de esta piel que ya no reconozco.  Escribo para no dormir el sueño de los justos, para no avivar las injusticias, para poner en palabras lo que siento y evitar que se pudra el sentir, en un rincón de mi memoria.  Escribo para despertar al amor, a la pasión, al desaliento, al pobre, al estudiante, al exiliado, a la m...