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Desterrados


He desterrado la tristeza de los pliegues donde permanecía guardaba,
la hice salir de los recodos de mi cuerpo,
andaba escondida, al acecho de un minuto de tiempo.
Agazapada, esperando libertad para volverme ciega.


He puesto freno al dolor inválido,
la rabia incesante que me atrapa
ante los falsos amigos,
ante las medias verdades o las verdades a medias.

He puesto distancia entre mi piel y el resquemor de las dudas, los celos, las envidias,
las listas que enumeran errores del pasado,
la frialdad en la mirada,
la sonrisa forzada del político inepto,
la política falsa o la falsa política.

Ya no anhelo buscar la mirada que viene a legitimar mi nombre,
la rúbrica que dará por válidos mis sueños;
no espera el corazón la palmada en el hombro,
la palabra de aliento, la disculpa más vana, la más vana disculpa.

No soy la perfección,
ni la gracia me inunda como agua del deshielo,
Puedo ser la más débil ante las circunstancias,
pero puedo no serlo,
si el dolor se dispara.

Carmen Martagón ©

Comentarios

  1. Excelente y maravillosas palabras para describir la rabia 😡 antes los falsos amigos.
    Y la débil antes las circunstancias sí así ellas las permiten.

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