Desnudo mi alma para liberarme... para que mi cuerpo empiece de cero desnudo mis ramas, mi copa, mi tallo me despojo entera de lo que no vale... Avanzan los días y caen ataduras soltando las hojas de tiempos vividos se llevan mis penas, mi llanto, mis dudas, se llevan... aquellos sueños incumplidos. Si mi cuerpo frágil aguanta el invierno cada primavera vendrán nuevos sueños, si la brisa helada no quema mi cuerpo cada primavera tendré brotes nuevos... Volverán las aves a ocupar mis ramas nuevas ilusiones vendrán a mi vida sentiré el aroma de flores tempranas despertando al fin la savia dormida. Texto y fotos: Carmen Martagón ©
Herencias de mar, tierra, cielo, tiempo y sueños. Asómate a sentir... Palabras de mujer, nacidas de un puñado de vivencias. Directas desde mi corazón a tu corazón...